Estaba yo tranquilamemete perdiendo el tiempo en mi ordenador cuando oigo llegar a mi madre. Hacemos el típico saludo andaluz consistente en gritar "¡¡¡Hola, ya he llegado!!!" y mi respuesta "¡hola!" y tras unos minutos escucho un grito de mi madre.
- Ay dios mio!!!
Yo empiezo a recapitular todas mis acciones de la tarde buscando algo que halla hecho mal, para ir preparando alguna excusa de antemano. No se me ocurre ninguna, ninguna más que no me halla reñido ya, se entiende.
Total que bajo a ver qué pasa y veo a mi madre destapando la olla de la comida, garbanzos. Me acerco, cauteloso de recibir alaridos maternos, y observo ciertas cosas negras en movimiento. Hormigas. Decenas de ellas. En hileras tan largas como mi...bueno eso, largas. Desde el patio avanzaban inexorables, transportando los pocos garbanzos que habían quedado tras la comida.
Como todo ser humanitario de este mundo, lo primero que coje mi madre es el insecticida. Bueno, primero coje y tira el contenido de la olla a la basura. Supongo que estas hormigas habrán sentido como si la via lactea de cayera sobre sus cabezas. O como si ellas cayeran sobre la via láctea. Da lo mismo. De todas formas más que vía lactea sería via cárnica, pero para tecnicismo tenemos mañana el examen de Java.
Como estaba yo muy ocupado estudiando un montón java, no pude menos que ayudar a mi desvalida madre matando a mano unas cuantas hormigas. A mano porque agotó el insecticida.
Una tarde entretenida esta....xD


